viernes, 12 de junio de 2009

- La persona a quien amaba de verdad se había marchado para siempre. El príncipe no iba a regresar para despertarme de mi letargo mágico con un beso. Al fin y al cabo, tampoco yo era una princesa, por lo que ¿Cuàl era el protocolo de los cuentos de hadas para los otros besos?¿Acaso la gente corriente y moliente no necesitaba romper ningún conjuro?

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